Gracias a alguien muy muy pesado, llamemosle X, he configurado el blog para que puedan poner comentarios personas más vagas que yo si cabe. Si, los anónimos que no se quieren hacer una cuenta de google AUNQUE no haga falta hacérsela de gmail.
Con la chapa que me ha dado solo espero que ahora lleguen avalanchas de comentarios de miles de millones de personas que nos deben estar leyendo y que no conozco. /ironia off
Ahora me piro que tengo prisa, algún día de estos de aquí a un año pondré una entrada en condiciones. Igual dos (años xD).
El vídeo chorra de rigor.
PostData: X = JON
jueves, 10 de enero de 2008
miércoles, 9 de enero de 2008
Las Madres y sus Enemigos

Siempre hablo de chorradas así que hoy no iba a ser menos. Esta vez le toca el turno a las madres, nuestras amatxos. Para algunos una madre es esa persona tan servicial que sólo tiene buenas palabras para su hij@ y que siempre estará dispuesta a sacarte la cara ante cualquier otra persona. Para mí en cambio, mi madre es la prueba palpable de que un 4º REICH aún es posible.
Pues bien, todas las madres del universo tienen ENEMIGOS. De la misma manera que Batman tiene a Jocker, Superman a Lex Luthor y Chacho a los mariquitas, las madres tienen enemigos naturales, que con frecuencia son objetos inanimados que no causan ningún mal a nadie, o meras situaciones geográficas (este eufemismo lo comentaré más abajo).
Conozcamos a algunos enemigos:
1- Los malvados cables del ordenador. Que el ordenador, y en general que los electrodomésticos tengan cables es obra del diablo. Siembran el kaos en ese espacio tan transitado que es el hueco entre la pared y la mesa. Mi madre sueña con amputar todos y cada uno de esos molestos transmisores de energía. Normalmente para la gente normal pasa desapercibido. Sin embargo, a ellas les salta el sentido arácnido.
2- La intimidad de un hijo. Las madres necesitan mancillar la vida personal de sus hijos. Da igual lo que ocultes. Ellas siempre tratarán de saber mucho más de lo que uno está dispuesto a contar. Son seres cuasiomniscientes, y jamás conseguiremos saciar su ansia de saber nuestros secretos más personales. Es una guerra perdida. Mientras vivamos bajo su techo, nuestra intimidad estará permanentemente amenazada.
3- Las situaciones geográficas erróneas. Ellas lo llaman DESORDEN, pero todos sabemos que no es así. A mí me gustan los domingos soleados, la F1 por la tele y mis calcetines y calzoncillos tomando posiciones sobre la colcha de la cama. No están de cualquier manera, están milimétricamente colocados por mí, y en mi cabeza está registrada su localización con una precisión que ya quisiera el mejor GPS del ejército.
En conclusión, diría que dentro de cada madre late el corazoncito de un dictador en potencia. Y de una u otra manera ese ser autoritario se manifiesta. De hecho, no me extrañaría que un día de estos mi madre invadiera Polonia. Creedme que a ella Stalingrado le habría durado una tarde.
lunes, 7 de enero de 2008
la leyenda de aquel que ligó en donosti

Siento defraudar a tooooodos mis lectores porque no voy a narrar la historia de aquel que ligó en donosti. En realidad vengo a escribir lo jodido que está ligar en donosti.
Todos hemos escuchado de pequeños esas historias épicas de príncipes que luchaban contra dragones de dos cabezas que escupían fuego o las más malvadas brujas o incluso contra el malvado huevo kinder con sorpresa en su interior. Todo esto por el amor de princesas que estaban como quesitos del caserío.
Este tipo de hazañas se han quedado en nada comparado con lo que uno tiene que hacer para ligar con la más fea de Donosti. Uno trata de echarle dos cojones, acercárse a ella y salir con la frase más ingeniosa que su brillante mente puede crear (hola....soy chus y tu eres...?). No, ahora en serio. No hay posibilidad de llegar a completar esta frase. En cuanto te vas acercando ves cómo te mira cual llama enloquecida juntando saliva.
Como hice en el post anterior, pido consejo. Especialmente de las mujeres que hasta ahora no me han podido ayudar.
viernes, 4 de enero de 2008
Maldita seas gripe!
Es viernes, 4 de Enero, vacaciones de navidad, las 7:38 de la tarde. A estas horas habitualmente uno se encontraría maquinando la farra correspondiente al quinto día de la semana, que por si no lo sabíais, es infinitamente mejor que la del sábado. Pues bien, yo molo más que nadie y me pongo enfermo ahora, viernes de vacaciones. Debo tener alma de currante chino megaeficiente, porque sólo me pongo enfermo cuando tengo un colchón de días festivos que invertir en cama. Eso sí, auguro que para el lunes a primera hora, estaré más fresco que una lechuga para ir a la uni.
Me toca las pelotas que después de miles de años de progreso de la humanidad, y en caso de la medicina moderna cientos de años, aún no haya un método fiable para curar y erradicar definitivamente la gripe.
Y lo que es peor, ¿creíais que con un médico en casa uno ya no tiene que preocuparse de nada? MENTIRA PODRIDA! Yo a falta de uno tengo dos. Y al contrario de lo que podáis pensar, me dedican una atención médica comparable a la que pueda ofrecer un chamán hindú por videoconferencia. Os digo que en mi vida sólo he estado una vez en el pediatra, y no os lo puedo asegurar, ya que eso es lo que me dicen mis padres siempre. El resto de veces que he ido a la consulta del médico se ha debido a que tenía algún hueso roto. Recuerdo cuando tras dos días después de un accidente de moto quejándome a mi padre, este finalmente accedió a hacerme una radiografía. Tenía una costilla rota. Si es que realmente todo cuanto he padecido en mi vida lo he sufrido tal y como lo hacían en en la edad media. De hecho ahora no sé si lo que tengo es gripe o peste negra, o puede que un mal aire o un soplo.
Bueno, pues aquí dejo mis pensamientos. Ahora me voy a la cama, que con 311'5 Kelvin (oh sí! ahora me brota la alucinación ingenieril! En grados Celsius son 38'5º) no estoy para más estupideces.
P.D.: Virus gripal, si lees esto, que sepas que ya me he puesto en contacto con todo tipo de mafias italoamericanas, rumanas, colombianas y espaciales para que te borren tu fea cara a gorrazos. He dicho.
jueves, 3 de enero de 2008
Calcetines
Lo primero que quiero hacer es dar las gracias a este trío de personajes por aceptarme en este grupo cerrado de mentes geniales.
Y después del lametón de culo os quiero hablar de algo que recordé hace unos días sobre mi infancia y creí que tenía que compartir, para ver si soy el único al que le pasaba, o era algo común: los calcetines rebeldes.
Todo empezó el otro día cuando fui a ponerme unos calcetines, y estaban tan arrugados, que no distinguía en qué parte estaba el talón (tranquilos, ya me he comprado calcetines nuevos). Así que me los puse de cualquier manera. Y descubrí un nuevo método de tortura. Fue eso lo que me llevó a recordar esa época de mi infacia en la que los calcetines parecían cobrar vida. Recuerdo que tras andar o correr durante un tiempo, en ocasiones mis calcetines se escurrían hacia abajo, hacia mis dedos. Recuerdo esa sensación de frío que empezaba a notar en mi tobillo, seguía por el talón, hasta que el calcetín quedaba arremolinado en la punta de mi pie. La verdad es que lo pienso con frialdad y es digno de vagabundo xD, pero creo que ya se cuándo y por qué sucedía. No era ni por que me olían mal los pies ni por que tuviera las uñas tan largas que fueran recogiendo el calcetín, no.
¿Recordáis las botas de goma? Esas botas que nos ponían nuestras madres cuando llovía, que ya te podías meter en un charco de 10 cm de profundidad que no te mojabas. Esas botas que llevan los que recolectan almejas, y no me refiero a Chus :P. Que esa es otra. En la cena de nochebuena me lo planteé. Qué muerto de hambre tenía que estar el primero que se comió una ostra, porque precisamente buena pinta no tienen. Poco después mi hermano me dio una posible solucción. El primero que probó una ostra, probablemente estaba recogiendo perlas, y al recoger una con la boca, le pegó un tarisco a la carne y dijo: "¡coño! -de ahí el posterior sobrenombre a la sonrisa vertical femenina, tantas veces referenciada como almeja-, si sabe bien".
Después de semejante derrape mental y 2 minutos con mirada en trance retomo el tema principal. Pues eran esas malditas botas las que con el roce y el movimiento me quitaban los calcetines, y por otro lado, me dejaban los talones en carne viva. A parte supongo que a mayor desgaste y ampliación del calcetín, mayor era la facilidad de descenso del mismo. Menos mal que gracias a la pijería y la edad del pavo correspondientes a nuestra adolescencia, rechacé rotundamente volver a ponerme esas botas, y asi salvar mis doloridos pies. Ahora sobrevivo con un par de zapatillas que yo llamo "raices". Es pisar un suelo mojado y sentir subir el agua por mis pies.
Y sin más referencias a mis "bries", os dejo con un clásico de los videos. Sí Jon, yo también voy a recurrir a Youtube :P.
Y después del lametón de culo os quiero hablar de algo que recordé hace unos días sobre mi infancia y creí que tenía que compartir, para ver si soy el único al que le pasaba, o era algo común: los calcetines rebeldes.
Todo empezó el otro día cuando fui a ponerme unos calcetines, y estaban tan arrugados, que no distinguía en qué parte estaba el talón (tranquilos, ya me he comprado calcetines nuevos). Así que me los puse de cualquier manera. Y descubrí un nuevo método de tortura. Fue eso lo que me llevó a recordar esa época de mi infacia en la que los calcetines parecían cobrar vida. Recuerdo que tras andar o correr durante un tiempo, en ocasiones mis calcetines se escurrían hacia abajo, hacia mis dedos. Recuerdo esa sensación de frío que empezaba a notar en mi tobillo, seguía por el talón, hasta que el calcetín quedaba arremolinado en la punta de mi pie. La verdad es que lo pienso con frialdad y es digno de vagabundo xD, pero creo que ya se cuándo y por qué sucedía. No era ni por que me olían mal los pies ni por que tuviera las uñas tan largas que fueran recogiendo el calcetín, no.
¿Recordáis las botas de goma? Esas botas que nos ponían nuestras madres cuando llovía, que ya te podías meter en un charco de 10 cm de profundidad que no te mojabas. Esas botas que llevan los que recolectan almejas, y no me refiero a Chus :P. Que esa es otra. En la cena de nochebuena me lo planteé. Qué muerto de hambre tenía que estar el primero que se comió una ostra, porque precisamente buena pinta no tienen. Poco después mi hermano me dio una posible solucción. El primero que probó una ostra, probablemente estaba recogiendo perlas, y al recoger una con la boca, le pegó un tarisco a la carne y dijo: "¡coño! -de ahí el posterior sobrenombre a la sonrisa vertical femenina, tantas veces referenciada como almeja-, si sabe bien".
Después de semejante derrape mental y 2 minutos con mirada en trance retomo el tema principal. Pues eran esas malditas botas las que con el roce y el movimiento me quitaban los calcetines, y por otro lado, me dejaban los talones en carne viva. A parte supongo que a mayor desgaste y ampliación del calcetín, mayor era la facilidad de descenso del mismo. Menos mal que gracias a la pijería y la edad del pavo correspondientes a nuestra adolescencia, rechacé rotundamente volver a ponerme esas botas, y asi salvar mis doloridos pies. Ahora sobrevivo con un par de zapatillas que yo llamo "raices". Es pisar un suelo mojado y sentir subir el agua por mis pies.
Y sin más referencias a mis "bries", os dejo con un clásico de los videos. Sí Jon, yo también voy a recurrir a Youtube :P.
No me puedo creer que actualice 2 días seguidos...
Y es que ya he recordado lo que se me olvidaba hacer ayer, y es algo que no se debe hacer un un postdata. Se me olvidó agregarle a Chacho como colaborador que anda aburridillo ahí solito en su blog xD
Para darle la bienvenida toca un vídeo musical especial de esos que tanto le gusta poner en su blog. Con que veáis el primer minuto ya no os perdéis nada.
Si señor, eso es bailar.
Que infancia más dura la de estos pobres chavales.
Para darle la bienvenida toca un vídeo musical especial de esos que tanto le gusta poner en su blog. Con que veáis el primer minuto ya no os perdéis nada.
Si señor, eso es bailar.
Que infancia más dura la de estos pobres chavales.
miércoles, 2 de enero de 2008
Feliz año y esas cosas...
Pues eso, aprovecho para felicitar el año a la gente ahora que ya estamos más o menos recuperados de resacas y empachos varios.
Realmente no es que tuviera nada interesante que comentar pero el otro día me dijo Jon que permitiese que la gente anónima escriba comentarios en el blog porque muchos(ya serían menos...) pasaban de hacerse una cuenta de gmail. Solo comentar que el primero en pasar de hacerse una cuenta de gmail para la chorrada esta fui yo y que me la hice con hotmail que también se puede. Así que si realmente hay más de 3 personas que leemos esto y que no comentan nada por eso, les animo a que se registren y compartan su sabiduría y frikerio con el resto. Mucho no puede costar si yo lo hice, y será de las pocas cosas por las que aun no hay que pagar cánon
Algo más tenía que hacer pero como no me acuerdo paso directamente al vídeo chorra y ya pondré una postdata si eso.
Realmente no es que tuviera nada interesante que comentar pero el otro día me dijo Jon que permitiese que la gente anónima escriba comentarios en el blog porque muchos(ya serían menos...) pasaban de hacerse una cuenta de gmail. Solo comentar que el primero en pasar de hacerse una cuenta de gmail para la chorrada esta fui yo y que me la hice con hotmail que también se puede. Así que si realmente hay más de 3 personas que leemos esto y que no comentan nada por eso, les animo a que se registren y compartan su sabiduría y frikerio con el resto. Mucho no puede costar si yo lo hice, y será de las pocas cosas por las que aun no hay que pagar cánon
Algo más tenía que hacer pero como no me acuerdo paso directamente al vídeo chorra y ya pondré una postdata si eso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)