lunes, 22 de septiembre de 2008

El glamour de los idiotas

Tercera semana de Septiembre en Donosti. Como todos los años, festival de cine. La ciudad se convierte en centro cultural del universo y punto de reunión del gafapastismo y todo el rollito underground/emo/indie o como preferimos llamarlos el resto de los mortales, MAMARRACHOS;
Vas por la calle y te cruzas con el panoli de turno. Despeinado, gafas de pasta, camiseta de Sex Pistols/Ramones/The Clash/Dead Kennedys/Cockney Rejects (en general cualquier grupo punk setentero de vocalistas fiambres que ellos jamás se han parado a escuchar), americana mod británico con chapitas de Jack de "Pesadilla antes de navidad" (recordemos que Tim Burton es Dios en este gremio), y por último...TATATACHÁNTACHÁAAAN...la acreditación del festival, que no se la quitarán ni para ducharse.
La acreditación del festival de cine de San Sebastián es como un carnet VIP que te distingue del pueblo llano, de los intocables. Los acreditados llevan colgando sus acreditaciones como si se tratara de medallas de oro olímpicas. Convierte al más panoli en un ser respetable. Y en semejantes circunstancias ¿para qué quitársela? Da igual que no la vayas a necesitar. Es de vital importancia llevarla por fuera y que todo el mundo te vea para admirarte por tu...tu...tu...tu puta madre.
Estos días Donosti me pone de mala leche. Sinceramente, ver a tanto idiota con semejantes aires me pone de mal humor. Pero cuando reálmente llego al nirvana del odio es cuando el mamarracho de turno pertenece al jurado joven. Esta gente, que rara vez supera los 20 años, son los que más visible llevan la acreditación. Aunque se diferencie a kilómetros de las del resto de acreditados (horizontales en vez de verticales) y no sirva ni para limpiarse la zurraspa, estos aspirantes a mamarrachos las lucen como si hubiera que hacerles reverencias a su paso. Una ostia bien dada a mano abierta y rodabrazo. Eso es lo que merecía alguno.
Bueno, que sepáis que tanto odio tiene su justificación. Yo he estado ahí dentro, trabajando, con acreditación. Y al igual que mis compañeros de trabajo, según salíamos de trabajar, la acreditación desaparecía hasta el día siguiente. Y es por eso que estoy aquí largando sobre culturetas de palo. Porque a mi forma de ver, ensucian mucho el trabajo de verdaderos profesionales, ¡¡¡¡¡¡COMO ANA!!!!!!
Hoy no hay foto, lo siento. Pero bueno, siempre podéis ver lo guapo que soy en mi perfil. Abstenerse cualquier comentario acerca de esto último o seréis blanco de mi ira en próximas entradas. MUAHAHAHA!!! cuánto poder!
Ale, hasta la próxima.

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿hay algo más inutil que las monedas de 1 céntimo?


Me respondo yo mismo. Sí, la moneda de dos céntimos. Y es que estas monedas las hicieron para rellenar, para mantenernos engañados a aquellos que estimamos nuestras riquezas según el peso de nuestra cartera.
En todos estos años que llevamos usando euros, creo que nunca jamás he utilizado conscientemente estas chatarras. Y es que el mundo que nos rodea es muy listo. Mejor dicho, estamos rodeados de listos que buscan sin descanso cómo darnos por el culo. ¿habéis visto alguna máquina de cocacola que acepte monedas inferiores a 5 céntimos?¿alguna de tabaco?¿la máquina de la O.T.A? NINGUNA! Y es que estas moneditas, aparte de estorbar en la cartera, sólo tienen una finalidad: cuadrar los cambios de los chiquiprecios. Es la forma en la que las grandes superficies nos castigan. Es la contrapartida por haber rebajado sus precios al fabuloso precio de 2'99€ (y antes valía 3€ señora, mire oiga!!!).
Si se os ocurre alguna utilidad de verdad aparte de usarla para los pozos de los deseos, los mendigos cansinos y las chapitas de souvenir, me la contáis. Y nada de descarrilar trenes que sois unos bándalos, que para eso se inventaron los sofás cama cruzados en la vía.
Otro día hablaré de jubilados, de nuevo, que tengo más cosas que decir.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Los BORDERLINE: cerebros en tierra de nadie


Estoy de vuelta, no como para echar cohetes, pero qué coño, sigo siendo jodidamente gracioso y no podía pasar más tiempo sin decir chorradas por aquí. Prometí algo gordo, pero no estoy preparado todavía para plasmarlo en el blog. Aun así, os prometo que llegará el día en que lo suelte. Ana de hecho ya escuchó en persona un adelanto de esa futura y grandiosa entrada. Pero de momento toca esperar.
Así pues, centrémonos en lo importante, la chorrada de hoy. Una vez más, voy a adoptar la actitud de jubilado aburrido y me voy a cagar en la madre de alguno. Hoy les toca a los BORDERLINE. ¿y qué es un borderline? Pues yo os lo diré. Un borderline es aquella persona que sin ser oficialmente retrasada mental, es el más tonto de entre los "normales". Y con la mala suerte de ser tonto y normal a la vez, no gozan de los privilegios y respetos que se les concede a los oficialmente retrasados. Y es que realmente es una putada ser un borderline, porque te encuentras entre dos aguas. Los oficialmente retrasados y la gente común. En este punto, no eres un pobre retrasado. Eres el tontolaba, el idiota, el cortico, el que no pilla los chistes, el que está todo el día con la boca abierta, la mirada perdida y el moco colgando. No gozas del trato que reciben los que tienen un mayor retraso que el tuyo ni el que tienen los que son intelectualmente más avanzados. Estás totalmente desamparado. Demasiado tonto para aspirar a algo importante y demasiado listo para trabajar en GUREAK. Parece que no hay salida...¡PUES NO! ¡Hay luz al final del tunel! Y...¿quién podrá contratarte? ¡El patronato de deportes de Donosti!
Posiblemente os estaréis preguntando cómo he llegado a semejante conclusión y a qué viene lo del patronato de deportes de Donosti. Si os lo estáis preguntando es que no os habéis sacado la Kirol Txartela (Tarjeta de deportes para los no donostiarras). No al menos en el polideportivo de Bentaberri como hice yo. Lugar donde mora el mayor destructor de mentes y paciencias de toda la humanidad. Sólo en ese lugar uno puede ir con el formulario de inscripción rellenado y pagado y aun así tardar 30 minutos de reloj en realizar el trámite, no sin antes hacer una cola de 40 minutos con sólo dos personas delante.
En fin, ahí estaba él, encargado de realizar las inscripciones, tecleando en el ordenador en tiempo bala de Matrix pero al revés (jamás conoció el Fastype). Con la mirada en el infinito de la pantalla y rascándose la barbilla como si estuviera decodificando mentalmente el genoma humano. Una cara de esfuerzo mental extremo que chocaba con lo que el tipo tenía en la pantalla: una ficha en la que rellenar los huecos con mi nombre, DNI, fecha de nacimiento y forma de pago. Pues bien, a los 30 minutos culminó el trabajo. No sin antes decirme que la máquina de hacer tarjetas se había estropeado, y que la tendría al día siguiente. Bueno, mal menor, estas cosas pasan. Sin embargo, a medida que han ido pasando los días, se me ha ido agotando la paciencia. Y es que día a día me ha ido diciendo que para mañana. Hemos entrado en bucle. Yo voy, hago mi cola diaria de no menos de 20 minutos de brillante eficiencia laboral del susodicho y este me dice que para mañana. Al principio me parecía hasta simpático. Hoy ya sólo me apetece arrearle con un bate hasta que intelectualmente cruce la linea y pueda entrar a currar en Gureak. Definitivamente me ponen nervioso. No tengo registro para los borderline, sí en cambio para los retrasados y para la gente común. Pero estos, demasiado listos para creer en su inocencia y demasiado tontos para que respondan como yo espero. Es como que tengo la sensación constante de que en el fondo se está riendo en mi puta cara. Si es que al final, todos y cada uno de los seres vivos de la tierra (y puede quealguna piedra también) pueden acabar riéndose de mí sin que pueda hacer yo nada. La vida es injusta amigït@s.

jueves, 3 de julio de 2008

Lo que nunca entendí de Tintin


Dije que volvería con más chorradas y aquí estoy. No sé vosotros, pero yo de pequeño no era de Ibañez, yo era más de comics europedos, como Asterix o Tintin. No tengo nada que echar en cara a Uderzo y Goscini (Asterix), pero sí a Hergé (tintin). Y estas son las preguntas que le haría a este señor:

  • ¿Por qué siempre en todas y cada una de sus aventuras Tintin es atizado con una porra elástica en la cabeza quedando inconsciente al momento? Yo creo que con semejantes hostiazos, con uno bastaría para quedarse tontico para siempre, pero bueno, es la magia del dibujo animado.
  • ¿Qué propiedades curativas tenían las babas de Milú para que tras cada agresión a su amo, los lametones del foxterrier eran capaces de devolverle a la vida?
  • ¿Por qué no iban los malos primero a por el perro?Así ya no se despertaría nunca el prota
  • ¿qué periódico emplea a un mamarracho de veintipocos que viste de bombachos y el mismo jersey azul a diario y además se peina como lo hacía en el parbulario?
  • ¿por qué además le pagan todos esos viajes a esos sitios en los que a nadie se le ha perdido nada?
  • ¿qué pinta el Capitán Hadock en todas estas historias? Si no teníamos suficiente con el periodista narcoléptico y su perro medicinal, todavía hay que aguantar al popeye alcohólico de insultos extraños (diplodocus!hipoglúcido!etc, etc)...¡¡¡y el profesorTornasol!!! ¿Eso qué cojones era?Yo os lo diré: una ofensa al público.
  • ¿Por qué los inspectores Hernández y Fernández, aun siendo gemelos ( y retrasados los dos dicho sea de paso) , tienen diferentes apellidos?¡Si es que la genética es muy caprichosa!
Tengo más preguntas, pero igual vosotros tenéis las vuestras. En fin, son cosas que me fui preguntando desde pequeño y nunca las había comentado a nadie. Y a quién mejor que a vosotr@s, que sabiendo de antemano que no voy a decir nada digno, seguís leyendo.
Bueno, pues nada más, que Tintín era idiota y siempre se subía en los barcos donde en algún momento de despiste alguien acabaría golpeándole en la nuca. ¡Y ocurría en todas sus aventuras!Por eso siempre viajaba lejos, porque lo de arrearle en la cabeza en el barco daba mucho juego. Si es que este chico se llevaba más hostias que la cabra de los gitanos.
Ana, confío en que como periodista que eres, no te conviertas en ese retrasado, ni te compres un foxterrier, ni lleves bombachos.
Otro día más y mejor.

sábado, 28 de junio de 2008

Viva Suchard y su fruta madre!


Esta semana tengo cantidad de idioteces que comentar. Así que por innovar un poco, las iré soltando poco a poco, en entradas cortas con su correspondiente foto. Sobra decir que iré actualizando según tenga tiempo, esté de humor y no esté cansado. Y es que como el resto de mis congéneres del blog, también padezco cronismo*.
Os cuento qué me ha llevado a actualizar hoy el blog: la gula. En ese mágico periodo de tiempo entre la comida y la merienda, en el que uno tiene hambre aunque el cuerpo no lo necesite y sólo puede satisfacer esa necesidad enguyendo lo que no debe , estaba yo merodeando por la cocina preguntándome qué me iba a zampar.
He abierto la puerta del armario, me he agachado para buscar entre botes y sacos de cosas poco apetecibles hasta encontrar lo que yo ya sabía que estaba ahí, la tableta de chocolate milka.
Todos sabemos por qué mola más el chocolate Milka: porque hicieron más gruesas las onzas de tal forma que la barrera psicológica del número de onzas ya no era un problema para comer más. Daba igual que las onzas fueran dos tercios más grandes que las anteriores. Seguimos comiendo las 8 onzas de rigor porque siguen siendo 8 ¡y punto pelota! Aunque sepamos de sobra que nos estamos metiendo bastante más chocolate del que nos corresponde.
Pues bien, ¡regocigémonos! ¡Milka lo ha vuelto a hacer! ¡Ahora 8 onzas de chocolate milka equivalen a un ladrillo de hormigón!¡¡¡¡¡¡Viviiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiir!!!!UNO!!
Según he visto el cartelito de "25% gratis", se me ha puesto dura. Sabía lo que iba a encontrarme. Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo la foto más ilustrativa que he podido hacer. 14mm de grosor de onza de chocolate. Dios existe.

*Cronismo: un huevo colgando y el otro lo mismo

martes, 24 de junio de 2008

Los buenos habitos (y maneras) se pierden

Me siento en una posición privilegiada, porque yo, a pesar de ser blogger de Diarrea Mental, en la práctica soy más lector que otra cosa. Pero bueno, ¿qué esperar de un blog en el que son más los redactores que los lectores? Digamos que soy el representante de los lectores (cuanta responsablidad a mis espaldas...) El caso es que a lo que vengo es a justificar que mis compañeros hayan perdido el hábito de publicar las cosas que hacían que esto fuera un lugar concurrido semanalmente. ¿Qué puede haber ocurrido?¿Está la SGAE detrás de esto?¿Han conseguido trabajo los bloggers? puede ser, ¿pero realmente es una buena excusa?¿Vagueza y pereza? No, eso está implicito en nosotros, así que no es nada nuevo. Entonces, ¿qué pasa? La respuesta no es tan díficil. ¿Qué hay que todo lo jode y todo lo acapara para sí?

-Jode, que pregunta tan abierta, dame una pista.
-A ver tío, di lo primero en lo que estás pensando, que es eso seguro.
-Hmmm... pfff, yo que sé, ¿¿las tías??
-¡¡Bingo!!

Y ahora viene cuando he perdido el respeto de todas las feminas lectoras: Ana, María, Mireia... Jeje vaya, creo que al fin y al cabo no será tan grave.
Bueno, ahora dejando de lado bifurcaciones de personalidad y chistes machistas fáciles, he de decir que es verdad. El amor ha irrumpido en la vida de dos pobres incautos, y eso ha causado estragos dentro de este blog, y otro tipo de guarradas fuera de él. Pensaréis (o no): ¿Pero no son cuatro bloggers? - Pues sí, pero yo no he escrito casi nunca, así que en mi caso no ocurre nada raro, y Lucas está escribiendo tanto como siempre.

Pero no me malinterpretéis. El amor no es malo. De hecho el amor es una cosa bellísima, y un tanto loca. Como el agua. Hay a quién el agua le sienta de maravilla, pero mira los gremlins, es caer una gota y las cosas se tuercen. O mira los chunamis si no. Menos mal que como todo, esto tiene cura (no el amor, si no las consecuencias), y espero con ansia que en vez de echar agua, nos juntemos de una vez en Pamplona, Sarasa, Marica o donde sea y nos echemos birra, ron o lo que toque, pero que nos quitemos un poco todos la nube rosa y nos demos un par de tortitas que buena falta nos hacen. Curros, distancias y susodichas (con su permiso y respeto, y mi susodicha incluída :P) no nos permiten vernos como antes, pero pronto armaremos una y espero que ninguno falte.

Y los lectores (si es que no nos habéis quitado ya de los favoritos), pronto volveréis a tener mangurranadas como las de antes (o no). Esto suena a dicho anteriormente ¿no?. Da igual

¡¡¡¡Libertad creativaaar!!!!

jueves, 5 de junio de 2008

¡GRATIS! (viejunos inside)



Palabra mágica donde las haya. Hace que prestemos atención aunque la veamos de refilón y con la mirada desenfocada. Tiene exactamente el mismo efecto que si vemos escrita la palabra SEXO en cualquier parte. ¿por qué? porque somos unos buitres. Y en general, el ser humano es carroñero por naturaleza.
Llegado a este punto yo pregunto: ¿cuándo es más carroñera una persona? Yo respondo: ¡a partir de los 60! Digo 60 porque así no dejamos fuera a los prejubilados. Sí, vuelvo a cargar contra la tercera edad. Pero dejad de verlos como esos pobrecitos ancianos. Lo vuelvo a repetir, si han sobrevivido tantos años es porque han pasado por encima de muchos y zancadilleado a otros tantos. Son seres curtidos, supervivientes del Vietnam de la vida, los machos alfa de la manada de leones, y ahora mismo, el terror de las calles.
Una vez claro el rol social de los viejunos, voy a meterme con su instinto de recolección. ¿Habéis observado alguna vez que cuando regalan algo en algún lugar del mundo, de pronto brotan jubilados de debajo de las piedras? Da igual lo que regalen, ya sean frutas o pescado gratis de protestas sindicales, plantas de los jardines municipales, gorras de la caja rural, condones para la prevención del sida (esto manda cojones que vayan a cogerlos) o entradas para espectáculos que jamás irán a ver. La cuestión es conseguir más que el vecino. Da igual que haya para todos. El buen jubilado hará una cola en la que defenderá con uñas y dientes su posición, no permitirá que nadie se cuele y echará en cara a otros que han pasado dos veces. Aunque en esos planes tan bien hilados dentro de su cabeza se contemple la posibilidad de pasar no una ni dos, sino hasta tres veces por la misma cola para conseguir más que su rival del tute en el hogar del jubilado.
En una ocasión, en un parking andaban regalando sopas de gallina blanca. Estuve observando con paciencia sabiendo que de un momento a otro empezaría el espectáculo. Y así fue. De un momento a otro se llenó de jubilados que nadie sabía de dónde habían salido ni cómo se habían enterado de lo de las sopas. Debe ser cosa de instinto o un radar de cosas gratis que deben regalar en las excusiones del inserso. El caso es que cuando ya estaban todos rodeando la furgoneta de gallina blanca en plan buitres alrededor del cadáver de un ñu, vi que uno de los individuos se arriesgó a abandonar su posición y a paso acelerado se alejó de la carroña. No entendía bien lo que pasaba, hasta que 5 minutos después, apareció el mismo jubilado con un Opel Corsa. Ni corto ni perezoso empezó a llenar el maletero. Evidentemente a los de la furgoneta, que eran subcontratados, no sólo les importaba cuatro huevos cuántas sopas se llevara cada viejo, sino que el abuelo del Corsa les iba a acortar la jornada laboral todo lo que ellos quisieran. ¿sabéis qué pasó? Que se generó envidia, esa fuerza sobrenatural que saca el monstruo que lleva todo pensionista dentro, y pronto se inició una carrera de artríticos en busca de un coche que fue todo un espectáculo. Como era de suponer, para cuando volvieron, ya no había furgoneta.
Moraleja: Por viejo que seas, siempre habrá otro viejo más rápido, más listo y más curtido que tú.
He aquí mi reflexión de hoy. No os fiéis de la tercera edad. No sólo hay que tenerles respeto, sino que hay que tenerles miedo.